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| CABALLOS/UNIDOS
POR EL CABALLO |
América, el Barroco y Turcos, unidos por el caballo
(Tercera y última parte)
Pluvinel formó una academia destinada a instruir a los hijos
de la nobleza y burgueses acomodados. En ella se enseñaba
danza, esgrima, dibujo y pintura, además de equitación.
Su discípulo más ilustre fue el Delfín Luis
XIII, futuro monarca francés. Con base en esta experiencia
Pluvinel comenzó a escribir un libro titulado Linstruction
du Roi La instrucción de rey , para el cual Crispin
de Passe elaboró una serie de grabados en cobre. Desafortunadamente
Pluvinel murió en 1622 antes de terminar su obra, labor que
fue concluida y publicada en 1628 por un gran admirador suyo bajo
el título Linstruction du Roi en lexercise de
monter á cheval La instrucción de rey en el
ejercicio de montar a caballo. Este texto, ilustrado con los grabados
de Passe, es una de las obras más importantes de bibliografía
ecuestre. Dentro de las recomendaciones que incluye destaca en primer
lugar que cada caballo de ser tratado de un modo particular y nunca
emplear métodos crueles durante el adiestramiento, sino sólo
castigar al animal si su desobediencia es fruto de la vagancia.
LOS TURCOS
Dentro de los invasores de Europa, los más conocidos fueron
los hunos de Atila y los mongoles de Gengis Khan, pero fueron los
turcos los últimos en invadirla, caracterizándose
por poseer la mejor artillería y los mejores caballos. En
el año 1300, los otomanos nombre que se dio a los turcos
hasta 1920 , se independizaron del sultán Selyuk y
comenzaron su expansión. En 1356 llegan a territorio europeo
por los Balcanes, y 100 años después conquistarían
Constantinopla, poniendo fin al imperio Bizantino. Aunque los turcos
contaban con animales media sangre originarios del Turquestán
caballos resistentes, veloces y relativamente grandes
, al conquistar Siria y Egipto se hicieron de sementales pura sangre
árabes. Gracias a su desempeño como excelentes jinetes
podían incluso saltar de un caballo a otro al galope
, los turcos alcanzaban a sus enemigos lanzado contra ellos una
lluvia de flechas.
Los turcos cuidaban a los potros tanto como si se tratara de un
hijo más, por ello esta raza se caracteriza por su absoluta
docilidad y profunda obediencia. Los caballos turcos son animales
a los que nunca se les pega o maltrata, se trata sin duda de animales
sumamente afectuosos con su dueño y caballerango.
En su época de mayor esplendor, el Imperio Turco dominaba
toda Mesopotamia; hacia el sur Arabia y parte de África,
y en la parte norte Hungría. En 1683 iniciaron su campaña
contra la ciudad de Viena, que contó con el apoyo de los
austriacos, esto puso en desventaja a los turcos y a partir de este
momento comenzó su descenso.
En cuanto al caballo, los animales turcos eran sumamente solicitados
por los guerreros europeos. En la ciudad de Alepo se desarrolló
un importante comercio de animales de origen oriental. Casi mil
años antes, los islámicos habían traído
caballos árabes y beréberes a Europa a través
del estrecho de Gibraltar. De este modo, las razas árabes
y turcomanas se convirtieron en el recurso más eficaz para
introducir sangre de caballos rápidos y briosos. Gracias
a este la sangre oriental corre desde entonces por las venas de
todas las razas europeas, y de manera particular en el purasangre
inglés.
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