   |
| CABALLOS/HABIA
UNA VEZ UN CABALLO Y UN HOMBRE |
Había una vez un caballo y un hombre
(Segunda y última parte)
DE AMERICA PARA EL MUNDO
Igual que el hyracotherium, el Eqqus caballus es
originario de América del Norte, desde donde se extendió
hacia el sur para dar origen al primer caballo que se difundió
a Europa a través de las franjas de tierra que unían
a ambos continentes y más tarde llegó a Africa. Pero
al cabo de dos millones de años estas tierras fueron cubiertas
por agua y los continentes volvieron a separarse, el hambre, las
enfermedades y las glaciaciones provocaron la extinción del
caballo en América hace unos diez mil años, pero los
individuos que sobrevivieron en Europa, Asia y Africa se convirtieron
en los ancestros exclusivos del caballo actual.
Algunos, que vivían en las estepas, tenían la cabeza
ancha, orejas largas y cabeza alargada. Su cuerpo era corto y robusto,
sostenido por largas extremidades rayadas, rectangulares y estrechas.
Las crines, que apuntaban hacia arriba, presentaban una raya sobre
el lomo. Aún existen algunos representantes de esta variedad,
como el przawalskii.
En cambio el tipo forestal, menos inteligente y más pesado
que el anterior, parece ser el predecesor de los caballos de sangre
fría. Era fuerte y sólido, de cuerpo alargado y extremidades
cortas y gruesas, con cascos anchos y redondeados. Su cabeza era
compacta y ancha, de perfil cóncavo entre los ojos y convexo
a la altura del hocico. Sus crines eran largas y la cola gruesa
y de inserción baja. Era muy oscuro y a menudo manchado.
Los caballos que vivían en las mesetas formaron el tipo
mesetario con cabeza pequeña y ancha, con perfil cóncavo
o recto. Sus orejas también eran pequeñas, al contrario
de sus ojos, de gran tamaño. Era un animal más estilizado
y ligero, con extremidades largas y delgadas y cola y crines abundantes.
También era de color oscuro, con manchas oscuras y una línea
en la parte baja del lomo.
OYE HUMANO, ¿ME DOMESTICAS?
No se sabe a ciencia cierta en qué momento comenzó
la relación del hombre con el caballo, aunque sí se
sabe que fue el último de los animales modernos en ser domesticado.
Los datos más tempranos sobre la domesticación y crianza
de los equinos datan del año tres mil y dos mil antes de
nuestra era, y aunque no es posible precisar exactamente cuándo
ocurrió, se sabe con certidumbre que los primeros pastores
de caballos eran una población nómada de lengua indogermánica,
localizada en Eurasia, al norte del Cáucaso.
Los principales productos que se aprovechaban del caballo eran
la carne y la leche y es muy probable que desde esta época
también se les usara como animales de carga e incluso de
transporte. Sin embargo, los especialistas en el estudio de los
equinos no se han puesto de acuerdo acerca de si primero fueron
enganchados a carretas o montados. Se sabe que en 1800, en Asia
Central, ya se usaban para tirar de carros de combate.
Existe un número importante de pinturas rupestres es la
región del Sahara, específicamente en la región
Tibesti, que representan carros de dos ruedas tirados por caballos
y manejados por un cochero. Según los expertos estas pinturas
datan del Neolítico y se cree que estos animales provenían
de Egipto.
Para los egipcios la posesión de caballos era cosa de vida
o muerte: en el año 1650 antes de nuestra fueron conquistados
por los hicsos, quienes establecieron su monarquía en estas
tierras. Cien años después los egipcios lograron expulsar
a sus invasores utilizando la misma arma: el carro de combate. A
partir de este momento el caballo cobró suma importancia
en la historia de la civilización egipcia.
Pero no sólo en esta civilización fue importante
el caballo. Como otras potencias, Asiria debe su superioridad militar
a la ayuda del caballo. Esta raza convivió con los equinos
desde el año 900 a. C. Los jinetes se situaban en la grupa
del animal con las piernas encogidas, lo que les permitía
ejercer presión sobre sus flancos y conducirlo mejor. Los
arqueros, que debían tener ambas manos libres, montaban con
otro jinete que guiaba el caballo para hacer uso correcto del arco
y la flecha. Es más las tropas montadas contaban con una
mayor movilidad, en comparación con los grupos de carros
de combate.
La próxima semana te contaremos de los vínculos de
los caballos con la sociedad griega y romana.
|