Mataduras, golpes y heridas
MVZ Elizabeth Simeon Martínez
Cuando se tiene un buen manejo y cuidado de los animales
es casi imposible que sufran golpes, heridas o mataduras,
porque éstas generalmente son provocadas por descuidos
de las personas.
GOLPES Y HERIDAS

Las causas más comunes de golpes y heridas ocurren
en las situaciones que se describen en los siguientes párrafos.
Al tratar de sacar al animal de su caballeriza puede salir
bruscamente y lastimarse alguna parte del cuerpo o las patas,
por eso que se recomienda que el ancho de la puerta permita
al caballo pasar libremente y que el piso esté al mismo
nivel que el pasillo.
Cuando
el piso de los pasillos es muy resbaloso es factible que los
animales se lastimen; hay casos en que la fractura llega a
ser tan grave que los caballos tienen que ser sacrificados.
Por ello se recomienda que los pisos de los pasillos sean
corrugados o empredrados.
Cuando se encuentran varios animales amarrados fuera de su
caballeriza pueden molestarse unos a otros, patearse o morderse.
Por ello deben amarrarse lo suficientemente separados para
que no se alcancen a tocar.
Cuando la herramienta para la limpieza de las instalaciones
se encuentra tirada por ahí, los animales se tropiezan
o se lastiman con ella. La herramienta siempre debe estar
en la bodega.
Cuando
dos o varios caballos sementales o uno semental y uno castrado
se encuentran de frente comienza una pelea en la que puede
salir uno o varios caballos lastimados. Las peleas entre caballos
son muy peligrosas por el tamaño de estos animales,
además un caballo enfurecido no ve más allá
de su furia y es capaz de realizar cualquier cosa por salir
ileso.
Al transportar en condiciones inadecuadas a una caballo,
se puede lastimar, puede desamarrarse y tratar de escapar,
etcétera. Es necesario que tomes todas las precauciones
para que tu caballo tenga un viaje placentero y seguro.
MATADURAS
Los caballos atletas o que se les tiene por hobby,
generalmente reciben un cuidado y aprecio significativo, es
poco común que presenten mataduras en la cruz.
La matadura se produce por roce constante en un área
de la piel. Puede darse por falta de acojinamiento de la manta
que va debajo de la montura, por la montura en sí,
por el exceso de delgadez de la piel del animal, etcétera.
Este roce continuo en la piel forma una llaga, que se va haciendo
cada vez más grande, y si no se le da descanso y tratamiento
al caballo puede formarse bursitis sobre el área afectada.
La bursitis impide la cicatrización, es parecida a
un callo pero desprovista de piel y sangrante.
Un caballo con mataduras se muestra incómodo y adolorido
cuando se le pretende ensillar. Lo mejor es dejarlo descansar
y hacerle curaciones hasta que sane la herida.
Cuando la herida es sólo una matadura se lava el área
con agua y jabón neutro, se seca muy bien con gasas
nunca con algodón y se le aplica un desinfectante
y un cicatrizante directamente sobre la herida. Al final,
para evitar que los insectos y las moscas se posen sobre la
herida, se coloca una gasa muy delgada sobre la curación
y se fija muy bien para que no se caiga. Es importante curar
diariamente al caballo hasta que sane.
En caso de que la matadura se convierta en una bursitis es
necesario realizar una cirugía para retirar la porción
callosa del área y que la piel pueda estirarse, cubrir
la herida y ayudar a la cicatrización. De cualquier
forma el animal tendrá que descansar hasta que sane
la herida y las curaciones son idénticas a las que
se deben hacer en las mataduras.
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