Higiene
HIGIENE
DE LOS CASCOS
Ver también Medicina
preventiva, Cuidados del casco
Si tu caballo padece alguna enfermedad en los cascos no
podrá trabajar y posiblemente ni sostenerse, evítale
molestias.
Limpia diariamente sus cascos por la mañana, después
del trabajo o de una caminata. Debes hacerlo en las cuatro
patas, con un gancho especial para limpiar cascos y con mucho
cuidado para no lastimar al caballo y para que tú no
sufras un accidente. Levanta uno de los miembros y con la
ayuda del gancho jala todo el estiércol y tierra que
tenga incrustado en la suela del casco. Esto lo debes hacer
de la parte anterior la parte redondeada hacia
la parte posterior los talones- de ambos lados ranilla
del casco, hasta asegurarte que esté completamente
limpio. Finalmente puedes cepillar toda la palma con un cepillo
duro para retirar lo que haya quedado. Esta acción
se repite cuantas veces sea necesario al día para que
los cascos de las cuatro patas queden completamente limpios.
Es
importante que limpies y revises los cascos después
del trabajo o de una caminata, para conferirle comodidad al
caballo durante el resto del día, además podrás
darte cuenta si tiene algún objeto enterrado como piedras,
alambres, clavos, alguna herida, etcétera, que pudiera
afectarlo seriamente. De no limpiarlos diariamente el cúmulo
de suciedad y humedad pudiera desatar graves enfermedades
como cascos resecos, quebradizos, excesivamente húmedos
aguaduras, etcétera.
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