Higiene
HIGIENE DEL CABALLO

¿Cada cuando debes bañar a tu caballo? Cada que
sea necesario. Si tu caballo trabajó intensamente y
se encuentra muy sudado, camínalo un rato para que
se normalicen sus constantes y posteriormente báñalo
para retirar totalmente el sudor y lodo adheridos a su cuerpo,
además, el baño le ayudará a descansar
placenteramente después del trabajo.
Sí tu caballo no ha trabajado báñalo
cada semana para eliminar los restos de polvo y suciedad que
se hayan acumulado durante este tiempo, siempre y cuando no
olvides cepillarlo diariamente para que luzca impecable y
lo más importante, es que el masaje del cepillado le
proporciona vitalidad, brillo, elasticidad e irrigación
a la piel y pelo. De no ser así tu caballo tendrá
mucha comezón por la falta de cepillado o baño
y su apariencia se verá deteriorada.
Para bañar y cepillar al caballo necesitas utensilios
especiales que te facilitan esta tarea, con cada uno de ellos
realizas diferentes funciones en beneficio del animal:
El cepillo de crin es para cepillar el cuerpo,
debe ser de cerdas blandas para no lastimar las partes sensibles
del animal y poder retirar de todo el cuerpo los residuos
de polvo y estiércol.
Con la almoaza puedes brindarle un excelente masaje
a tu caballo y desprender fácilmente la suciedad que
pudiera estar pegada a su cuerpo. También te ayuda
a retirar el pelo muerto, que generalmente hace ver desaliñados
a los caballos. El masaje debe darse con movimientos circulares
y después retirar el exceso de polvo y pelo de la almoaza
con el cepillo de crin o darle un pequeño golpecito
directamente en el suelo o en una pared.
El ayate es un costal o trozo de hilo de maguey o
yute, con el cual podrás retirar, después del
cepillado y almoaceado, la suciedad que haya quedado y darle
aún más brillo al pelo. Pasa el ayate también
por el vientre, el abdomen y las patas.
Lúa o franela. Utilízala después
del ayate, la puedes pasar seca o ligeramente húmeda.
Sirve para que el pelo se pegue al cuerpo y luzca brilloso.
También debes pasarla por las partes sensibles de tu
caballo como el vientre, la panza, las patas y la cara. Puedes
sustituirla por un paño.
La esponja te será muy útil para limpiarle
la cara, humedécela en agua tibia y exprímela
para quitar el exceso de agua.
Peine para crin. Es metálico y te será
muy útil para desenredar la crin y cola de tu caballo.
Este peine no quiebra al pelo y es muy sencillo de usar.
La escrepa es un utensilio magnífico para retirar
el exceso de agua en el caballo cuando lo bañes. Esta
puede ser de metal flexible o de plástico; el material
no importa, ambos cumplen con el objetivo. También
te puede servir para retirar el exceso de sudor del caballo
cuando trabaje intensamente.
A BAÑARSE
Para bañar al caballo amárralo fuera de la
caballeriza y cerca de un registro para que el agua no quede
estancada. Primero remójalo muy bien para facilitar
la limpieza, aplica un poco de champú especial para
caballos o jabón neutro que también da buenos
resultados y no irrita la piel. Dale masajes circulares para
generar espuma, tallar el pelo y masajear la piel. También
lava la crin y la cola cuidando que no le entre agua a las
orejas, porque es muy molesto para él y se pondrá
furioso. Enjuágalo con abundante agua hasta eliminar
cualquier resto de jabón. Esta operación la
puedes repetir cuantas veces sea necesario. Por último
le pasas la escrepa por todo el cuerpo para ayudarlo a que
se seque rápido.
Para evitar que se enferme báñalo cuando haya
sol. Una vez seco el animal, puedes peinarlo con un cepillo
suave siguiendo el crecimiento natural del pelo, al final
llévalo a su caballeriza a descansar.
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