Alimentación
MVZ Elizabeth Simeon Martínez
Cuando se encontraban en libertad los caballos hacían
grandes recorridos en busca de agua y comida, consumían
todo el día hierbas, pastos, hojas y un poco de tierra,
de la cual obtenían algunos minerales esenciales. Ellos
mismos regulaban su alimentación y aunque los veíamos
comer todo el día, en realidad consumían pocas
cantidades de pastos. Cuando el hombre domesticó al
caballo cambió toda su forma de vida y alimentación,
lo encerró en pequeños espacios y redujo el
número de comidas a dos por día, el caballo
debía resistir todo el día con el alimento que
su pequeño estómago podía contener en
esas ocasiones. La consecuencia de este cambio alimenticio
es que el caballo sufra a menudo cólicos, parasitosis
y otras enfermedades, que en estado salvaje difícilmente
se presentan.
El caballo tiene un estómago muy pequeño comparado
con el tamaño de su cuerpo y un aparato digestivo hecho
para consumir pequeñas cantidades de alimento varias
veces al día. Es un animal herbívoro monogástrico,
no rumiante. Esto quiere decir que: se alimenta de plantas;
sólo tiene un estómago a diferencia de los rumiantes
vacas, borregos y cabras, que tienen dividido el estómago
en varios compartimentos-; y lleva a cabo su digestión
por medio de enzimas, como el humano. El proceso digestivo
comienza siempre con la masticación, de ahí
la importancia de que los caballos cuenten con una dentadura
sana ver Limado
de odontofitos en Medicina Preventiva, posterior
a la masticación se forma el bolo alimenticio, éste
llega por medio del esófago al estómago, el
cual cuenta con un primer esfínter llamado cárdias
que por su forma y disposición impide que el caballo
vomite o regurgite como los rumiantes. Este esfínter
al producirse una distensión gástrica, por cualquier
causa, se cierra e impide la salida del alimento y el estómago
puede llegar a romperse; si esto sucede el caballo muere.
El alimento pasa del estómago hacia el intestino delgado
a través de un segundo esfínter llamado píloro,
que a diferencia del cárdias siempre se encuentra dilatado
para dejar pasar libremente el alimento consumido hacia el
intestino delgado. En el yeyuno que es una porción
del intestino delgado se lleva a cabo la mayor absorción
de los alimentos ingeridos.
En el intestino grueso se produce la fermentación
y la degradación de los alimentos para poder ser aprovechados
por el organismo. En esta porción del intestino se
genera mucho gas, si llega a ocurrir que se acumule en exceso,
el caballo no podrá liberarlo y puede provocarle cólico.
En estos casos es necesario llamar al veterinario para que
ponga rápidamente en práctica el tratamiento
necesario porque el animal puede morir en pocas horas ver
cólico en enfermedades.
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