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La grava: Acuarismo para principiantes
(Continuación)
GRAVAS BENÉFICAS Y GRAVAS NOCIVAS
Una vez analizado el tamaño adecuado, vamos ahora a ver
cual grava es buena y cuál no.
Las gravas aunque parecen duras y resistntes, al estar en contacto
con el agua se disuelven, aunque el tiempo en que lo hacen puede
durar muchos años e inclusive décadas, pero por poco
y muy lento que resulte este proceso, pueden cambiar las características
químicas del agua o en el peor de los casos envenenarla y
como consecuencia matar a nuestros peces.
La mejor grava será la sílica, ya que su comportamiento
dentro del agua es casi neutro y nada nocivo para los peces.
Existen gravas de origen volcánico, como el tezontle y la
obsidiana, en el caso del tezontle, corremos el riesgo de su alto
contenido de metales y en el caso de la obsidiana, que al ser vitrea,
no nos ofrece ningún problema, solo que es recomendable utilizar
la que no muestra filos en sus bordes, pues nos pueden causar serias
heridas al momento de lavar nuestro acuario y en el caso de los
peces que gustan de enterrarse, como los dojos y los khullii o los
que nadan en el fondo, como los gatos o las botias, los resultados
pueden ser fatales.
GRAVAS QUE NO DEBEMOS UTILIZAR
Aquí me refiero a todos los tipos de gravas hechas de triturado
de marmol, además de las de concha y coral despedazado, ests
dos últimas son muy buenas en el acuario marino, no en cambio
para el acuario de agua dulce.
El marmol se disuelve con mayor rapidez dentro del agua, aunque
esto sigue siendo lento, es decir, nada perceptible al ojo humano,
aún en periodos largos, sueltan sustancias alcalinas, modificando
considerablemente el pH de nuestro acuario, ya que lo eleva rápidamente
a rangos de entre 8.5 y 10.5, ambos valores insoportables para la
gran mayoría de los peces de agua dulce, siendo esta una
de las dos grandes causas de mortandad, la otra, la sobrealimentación.
GRAVAS DE COLORES
Lamentablemente la grava de mármol es la que más
frecuentemente vemos en los acuarios, sobre todo porque es muy fácil
de pintar con tintas que son muy baratas para tal efecto, aunque
también nocivas.
Estas gravas tienen mucha aceptación entre los aficionados,
pero si lo que busca es colorido, compren gravas pintadas con pintura
epóxica grado comestible o alimenticio, estas son muy caras,
pero bien ale la pena el gasto, y aún así le sugerimos
rompa un granito de estas gravas y póngale una gotita de
ácido muriático o clorhídrico y si hace espuma,
la grava no sirve, ya que con esta sencilla prueba, demostramos
que al poner en contacto una sustancia alcalina alto nivel
de pH- con una sustancia ácida bajo nivel de pH- surge
una reacción la espuma. Esta prueba la podemos hacer
con todo lo que deseemos introducir dentro de nuestro acuario y
recuerde que si hace espuma, no sirve.
Con las gravas que han sido pintadas con pintura epóxica,
será necesario hacer la prueba, pero recuerde, rompa o fraccione
un granito con unas pinzas y póngale ácido, ya que
si no la rompe, el recubrimiento de pintura no permite que se produzca
la reacción y no por esto se puede utilizar la grava, ya
que con el tiempo y las frecuentes lavadas, la capa de pintura se
adelgaza hasta perderse y aquí comenzará a surgir
el problema.
Como ya dijimos, las gravas pintadas con pintura epóxica
grado alimenticio son buenas, pero la grava debe ser sílica
y solo haciendo la prueba de ácido lo sabremos.
Por otra parte, el color de la grava también tiene su importancia,
las hay de tonos sepias o café, grises, negras o como en
el caso de las grava pintada, donde encontramos toda la gama de
colores, todo aquello puede ir de acuerdo a la decoración
de nuestro hogar u oficina, pero tenemos que tomar en cuenta algo
fundamental, para ello dividiremos las gravas en oscuras y claras,
no importando su color.
Las gravas claras tienden a reflejar mucha luz, viéndose
nuestro acuario más vistoso, sobre todo si lo ponemos en
un área donde la luz es tenue; es este tipo de gravas los
peces tienden a perder un poco su colorido, pues es parte de su
protección, ya que si se aclaran los tonos del pez, más
fácilmente se confunden con el fondo claro; además
la suciedad que cae en el fondo es muy perceptible.
Las gravas oscuras tienden a aumentar el colorido de los peces
y ocultan mejor los desechos que se depositan sobre ella, pero no
sería recomendable utilizarla si el acuario que la contenga
estuviera en un lugar donde no haya demasiada iluminación.
La cantidad de grava depende, por supuesto, del tamaño del
acuario, pero una cantidad adecuada es la que nos da una altura
de entre 5 y 7 centímetros, algunos acuaristas les dicen
a los aficionados que con dos o tres centímetros es suficiente
y esto no es completamente cierto, ya que entre más altura
tenga, mejor filtración se logrará, y más fácil
será apoyar piedras más grandes para la decoración
y que las rices de las plantas naturales se sujeten mejor.
Recuerde, un filtro sin grava no es aún un filtro y la grava
por sí sola no servirá de nada en nuestro acuario,
ambos son complementos.
¡TIPS!
Nunca lave la grava en una cubeta, lávela dentro de una
bolsa de malla, como las que usan para el mercado,ahí se
lava más fácil y más rápido, ya que
la mugre sale a través de la malla y en una cubeta sale un
poco de esa mugre, la gran mayoría se vuelve a quedar entre
la grava que está en la cubeta.
José Luis Oliver Aguillón es acuarista experto
y director de la revista Splash.
E mail: splash@data.net.mx
Página web: www.splash.com.mx
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