Tubiflex o lombriz de fango
(Segunda parte...)
Cuando las lavemos podemos ponerlas debajo del chorro de agua,
y dejarlas después para que ellas se junten formando una
pelota de donde podemos tomar la cantidad deseada sin dificultad.
Si cuenta con un ozonizador, puede hacer circular aire por medio
de una piedra aireadora que esté oxigenando el agua donde
está el tubiflex, esto garantiza una mejor desinfección
de las lombrices.
Si no cuenta con un ozonizador es mejor conservarlas sin agua,
sólo cuide que estén siempre húmedas, esto
puede hacerlo sobre la charola de plástico, o sobre una hoja
de unicel.
En el mercado encontramos el tubiflex envasado en forma de cubos
o leofilizado, lo que garantiza en un 70 % su contenido proteínico,
pero este tubiflex fresco no promueve los desoves ya que la hemoglobina
casi se pierde totalmente, y hay peces que ni siquiera se lo comerán
como es el caso de los discos que prefieren casi siempre el tubiflex
vivo.
NOTA: Es mejor excretar el tubiflex durante tres días,
con sus consiguientes lavados, para posteriormente dárselo
de comer a nuestros peces; esto reduce considerablemente el riesgo
de introducir enfermedades al acuario, aunque este riesgo no se
elimina totalmente.
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