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| ACUARIO/¡AUXILIO,
ALGAS EN MI PECERA! |
¡Auxilio, algas en mi pecera!
Biol. Rubén Fernández
Durante
seis meses, el acuario que me regaló mi novia en Navidad
fue mi orgullo y satisfacción personal. Sus bellos peces,
los adornos y plantas, las pequeñas rocas y el agua perfectamente
transparente lucían y hacían lucir la estancia de
mi departamento.
Así fue hasta el día que descubrí que una
delgada membrana de color verdoso empezaba a formarse no sólo
sobre algunos de los adornos de la pecera, sino también sobre
el vidrio. De inmediato me di cuenta que sufría una invasión
por algas y me di a la tarea de conocer más acerca de esos
pequeños y molestos seres, a fin de acabar lo antes posible
con esa amenaza para mi acuario y para mis peces.
LA DIMENSION DEL PELIGRO
Una de las primeras cosas que aprendí es que las algas son
generalmente inofensivas, a pesar de su desagradable aspecto. Por
el contrario, estos organismos digieren restos de alimento que de
otra forma estarían ensuciando el acuario. Su presencia en
grandes cantidades es más bien un indicador de que algo está
mal en el ambiente de la pecera. Es por ello que lo mejor que podemos
hacer es deshacernos de ellas y devolver a nuestros peces un equilibrio
en su hábitat.
Por otro lado, no todo lo que se ve es alga. Una capa de moho café
está formada en realidad por diatomeas, que son fácilmente
desplazadas por algas verdes verdaderas, toda una colección
de variedades que se adhieren a cualquier superficie y que, dependiendo
de su dureza, pueden o no servir de alimento para los peces.
También existen las algas verdeazules, que forman capas
mucho más gruesas y oscuras que las anteriores. Algunas de
estas son en realidad cianobacterias, más difíciles
de controlar que las algas verdaderas. Una forma de distinguir las
cianobacterias de las algas es porque las primeras pueden ser removidas
fácilmente con los dedos de la superficie a la que se encuentran
adheridas, mientras que las segundas no.
Por último están las algas filamentosas con forma
de arbusto que crecen normalmente sobre las hojas de las plantas.
COMO EVITARLAS
Para disminuir el riesgo de la aparición de algas es necesario
controlar la cantidad de nutrientes presentes en el acuario, ya
sea alimento que no es aprovechado por los peces o sus propios desechos.
Es imprescindible cuidar que la cantidad de comida que ofrecemos
sea la suficiente, pero no más, para la cantidad de peces
en el acuario, cantidad que tampoco debe ser excesiva. Si se cambia
con alguna frecuencia parte del agua de la pecera y se limpia el
sistema de filtrado, estaremos eliminando nutrientes residuales
que pueden promover la aparición de algas.
También es importante no exceder la cantidad de luz recomendable
ni iluminar el acuario con luz de mala calidad. Las lámparas
especiales para acuario son las más adecuadas, ya que no
iluminan de manera excesiva y no facilitan el crecimiento de las
algas. Por otro lado, es importante evitar que la luz se quede prendida
las 24 horas del día, ya que además de favorecer el
crecimiento de las algas, se convierte en un obstáculo para
el sueño de los peces, que carecen de párpados y no
pueden aislarse voluntariamente de la iluminación del acuario.
También es recomendable tener plantas que aprovechen los
nutrientes y la luz excesivos, que no pueden ser aprovechados en
su totalidad. Es preferible tener una cantidad excesiva de plantas,
que es fácilmente controlable simplemente hay que retirarlas
del acuario, que dejar que las algas crezcan sin medida.
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