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Los peces
Los peces que nadan rápido, comúnmente son
de forma alargada y muy estilizados. Los peces estrechos y
altos -pez ángel-, necesitán lugares de aguas
tranquilas y de vegetación abundante, mientras que
los que tienen el dorso poco aplanado viven en las corrientes
de agua.
La boca dirigida hacia arriba, es característica de
los peces que nadan en la superficie, mientras que los que
tienen la boca en el centro, viven a profundidad media. Los
peces de boca colgante, nadan en el fondo.
Con el fin de aprovechar todo el espacio del acuario, se
deben escoger peces que naden en las diferentes profundidades
del agua -siempre y cuando sean compatibles entre ellos.
Algunos peces se esconden de día y actúan de
la noche, pero por la iluminación prolongada artificialmente
se puede apreciar su actividad.
Los peces de movimientos lentos y aletas exageradas se sienten
nerviosos con la presencia de peces más veloces, esto
puede remediarse, proporcionándoles refugios para esconderse.
Es preferible comprar varios ejemplares de peces que acostumbren
nadar en grupo, para que se sientan acompañados y además
le den un aspecto más bonito a tu acuario.
Los machos deberán tener dos hembras por cada uno
para evitar peleas y asegurar la reproducción.
Cuando compres un nuevo pez, transpórtalo en una bolsa
de plástico, envuelta en periódico o dentro
de una caja con poliuretano, para mantener la temperatura.
Para evitar un cambio brusco de temperatura entre el agua
de la bolsa y la de tu acuario, introduce la bolsa se plástico
dentro del acuario unos minutos, hasta que se iguale la temperatura.
Al dejarlo salir al acuario dale de comer a tus otros peces
para que se distraigan y no lo molesten al nuevo vecino.
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